Cliente: Congreso EstoEsDi Málaga

Paso 1) Soltar mente. ¿para qué sirve un desatascador?

Siempre, en cada taller, le dedicamos un tiempo a descolocar a los participantes, a romper sus esquemas mentales para que la imaginación no se vea entorpecida por barreras lógicas y convencionalismos limitantes, a que los integrantes se sientan cómodos dejándose llevar por su lado izquierdo del cerebro, sin juicios ni prejuicios. Por ello un muy buen ejercicio es plantear para qué pueden servir objetos de uso diario. Descomponerlo en formas simples, pensar semejanzas, poner atención en sus materiales, usuarios, arquetipos…

Paso 2) Enfocarse en un objeto Pensar físicamente sobre un objeto concreto.

Una vez en grupos pequeños, sentados con útiles de dibujo y manualidades, se les explicó la dinámica del taller y, físicamente, se les dió un objeto para que lo cogieran, palparan, observaran e hicieran el ejercicio anterior. A partir de él tenían que interpretar a sus usuarios, qué situaciones asociadas al uso se daban, cómo se usaba, con qué otros productos, situaciones cotidianas y no cotidianas se relacionaba… En dos palabras, interpretar el objeto.

Paso 3) Definir el problema. ¿cómo se llama?

De todos los usuarios potenciales, cada grupo escogió a uno, se le puso nombre y se le dió una vida. Siempre buscando una persona conocida. Ej. Javier F. Es médico en Zaragoza. Está casado, no tiene hijos, tiene una vida tranquila, estudia alemán y usa la caña de pescar cuando queda con su sobrino que blablablalba

Paso 4) Detectar Necesidades subyacentes. ¿qué necesidades cubre el uso del objeto?

Muchas veces el producto es un vehículo de la situación. Una caña de pescar es la “excusa” para unir a un tío y su sobrino en una misma actividad (pescar) que de otra manera no se daría. Esta situación provoca otra serie de momentos lo que denominamos necesidades subyacentes: Al unirse ambos familiares hablan de sus cosas, se dan consejos, se relajan, conocen parajes, hacen deporte: reman, caminan, después cocinan la captura en familia… Al final, la caña de pescar hace que los dos familiares compartan sus vidas y aten vínculos

Paso 5) Servicio como potenciador necesidades subyacentes.

Se les explicó que el servicio potenciará esas necesidades subyacentes para hacer más atractiva la compra y uso del objeto. De esta manera, buceando en las razones finales del uso de un producto, se podrán vender servicios muy apetecibles, útiles y con demanda.

Paso 6) Vender el productovais a flipar”

Tras todos los pasos anteriores los grupos tuvieron que exponer sus servicios a todo el resto de grupos, que votaron la mejor propuesta. Ni qué decir que hubo de todo. Experiencias y servicios con un potencial enorme y unas propuestas que vincularon productos con servicios, personas con momentos, realidades y sueños.